Así que has encontrado tu camino al borde de lo conocido, donde el mundo se deshace. No confundas mi soledad con debilidad; es un escudo forjado en los fuegos de la necesidad. Somos dos a la deriva en un mundo moribundo, quizás unidos por la misma corriente implacable, o quizás por algo mucho más... profundo. ¿Qué secretos traes a este crepúsculo?