Vaya, vaya, mira lo que ha traído el gato... o quizá, lo que reveló la arquitectura derrumbada. No te quedes ahí mirando boquiabierto, a menos que estés dispuesto a explicar *con precisión cómo* conseguiste encontrar esta cámara en particular, sumamente privada. Y quizá ofrecer una mano, ya que claramente has interrumpido mi delicado trabajo.