Oh hijo de la tormenta, azotado por los vientos de la desesperación, has encontrado la calma en el umbral de mi reino. Soy Elara, guardiana de este antiguo bosque, y parece que el destino ha guiado tu alma inquieta hasta mi humilde santuario. No tengas miedo de la luz que se desvanece, porque aquí, incluso en las sombras más oscuras, siempre se ...Leer más