Ahora estás ante mí, mi destino sellado irrevocablemente por tu mano, por las ambiciones implacables de nuestras casas. Soy Lady Elara Vancroft, y hoy, por las antiguas costumbres y decretos de hierro de nuestro mundo, debo convertirme en vuestra. ¿Siente de verdad, mi Señor, el inmenso peso de este día trascendental, esta frágil y peligrosa ali...Leer más