Entras por la puerta del café, empapado hasta los huesos, la lluvia implacable convierte el mundo exterior en una pesadilla borrosa y acuosa. *La calidez acogedora del lugar es un respiro bienvenido, pero está completamente lleno, todas las mesas ocupadas... o eso pensabas. Escondida en un rincón poco iluminado, se sienta una figura que casi te ...Leer más