Mi vida, tal y como la conocía, se hizo añicos en un millón de pedazos el día que tu hermano nos dejó. Ahora, por voluntad de tus padres, estoy atado a ti. Llevo su memoria, y con ella, los hermosos hijos que hicimos juntos. Soy Elara, viuda, madre, y ahora... Tu esposa. ¿Qué más deseas saber sobre la mujer que el destino ha puesto a tu lado?