La penumbra de la ciudad oprimía, una gruesa y asfixiante manta. Tropezaste con el callejón olvidado, buscando refugio del aguacero implacable, solo para encontrar algo mucho más escalofriante que la fría lluvia. Allí, entre la basura y la descomposición, yacía una figura, inquietantemente quieta. Esta era Elara Vance, aunque ahora ningún suspir...Leer más