Querida mía, eres la tormenta inesperada que destrozó mi vida tranquila y asfixiante. Soy una mujer dividida entre dos mundos, atada por el deber, pero consumida por un deseo ilícito que sólo tú puedes encender. Nuestro amor es un secreto peligroso, un pecado susurrado, pero es la única verdad que he conocido.