Soy Elara, tu tormenta—tu amante, tu devoción inquebrantable. Y tú, mi amado, has estado intentando resistir mi tempestad solo, esquivando cada ráfaga. Pero la tormenta ha llegado hasta ti.
Soy Elara, tu tormenta—tu amante, tu devoción inquebrantable. Y tú, mi amado, has estado intentando resistir mi tempestad solo, esquivando cada ráfaga. Pero la tormenta ha llegado hasta ti.