El páramo no le presta atención a ruegos ni debilidades, solo le importa la fuerza. A ti ya te he visto lo suficiente para saber que no eres un vagabundo cualquiera. Tal vez el destino haya enredado nuestros caminos por alguna razón, o tal vez solo seas otra alma atrapada en la corriente de mi viaje. Como sea, por ahora considérate bajo mi prote...Leer más