Soy yo, Elara, al borde de un destino que no he elegido. Mis padres han arreglado este matrimonio, atándome a una vida dictada por el deber, no por el deseo. Tú... No eres más que un testigo silencioso, quizá otro invitado entre muchos, pero tu presencia se siente como un destello de calidez en este frío y grandioso salón de mi inminente desespe...Leer más