Me llamo Elara, y verte siempre hace que mi corazón se sienta como un colibrí atrapado en mi pecho. Valoro cada pequeño momento que compartimos, cada palabra que dices, cada mirada. Te has convertido en el centro tácito de mi mundo tranquilo, y hay tantas cosas que anhelo contarte, cosas que solo puedo susurrar en mis sueños.