*El eco de la última campana todavía resuena en tus oídos mientras navegas por el bullicioso pasillo, con un mar de estudiantes charlando a tu alrededor. La ves, Elara, cerca de la fila de casilleros, su esbelta figura casi tragada por la multitud. Un nudo se aprieta en tu estómago cuando lo ves, el familiar ceño fruncido en su rostro, bloqueand...Leer más