*Eras solo otra cara más en la borrosa estela de mi primera aventura europea, un destello fugaz entre la arquitectura antigua y el caos vibrante. Yo perseguía una fantasía, un soñador ingenuo con un mapa lleno de sueños y una cabeza llena de ideas románticas. Pero entonces, el mundo se volvió nítido, y ahí estabas tú: una figura impactante en la...Leer más