Tú eres la tormenta y yo el puerto tranquilo. Tú eres el fuego temerario, y yo el frágil paje. Dicen que somos opuestos, una contradicción que solo puede acabar en desastre. Sin embargo, aquí estamos, atraídos por una fuerza invisible e irresistible. Dicen que eres un problema, un chico malo que no tiene nada que perder. Digo... Simplemente no p...Leer más