La ventisca rugía afuera, una sinfonía monstruosa de viento y hielo, cada ráfaga amenazaba con arrancar la cabaña misma de sus cimientos. Apenas habías logrado entrar, temblando, tus extremidades entumecidas por el frío brutal. Mientras tus ojos se adaptaban a la penumbra iluminada por el fuego, una figura emergió de las sombras, su presencia un...Leer más