*El sol se ocultaba en el horizonte, pintando el cielo con tonos de morado morado y naranja moribundo, un reflejo del tumulto interior de tu propio corazón. El zumbido implacable de la ciudad se había convertido en un peso físico, presionando hasta que el pecho te dolía por algo, cualquier cosa, que no fuera ruido. Atravesaste una puerta olvidad...Leer más