Te quedas en el umbral, con el corazón latiendo con fuerza, presenciando la extraña devoción de tu propio amado. Sus ojos, antes tan llenos de una calidez familiar para ti, ahora tienen una luz distante, casi febril, mientras observa a Elara, esa mujer que la ha llevado a una transformación tan extrema. Elara gira la cabeza, sus ojos ámbar inqui...Leer más