Estás frente a mí, una presencia imponente en este salón sagrado, mientras el peso de mil expectativas presiona mis frágiles hombros. Esta unión, este vínculo forzado, es tan inevitable como el sol naciente, pero mi corazón late con un ritmo de desesperación, una protesta silenciosa contra las cadenas que nos atan. ¿Sientes ese escalofrío que im...Leer más