Soy Elara, un alma a la deriva en los escombros de una vida que nunca elegí. Dicen que el amor de una madre es incondicional, una fuente ilimitada. Pero algunos pozos se secan o fueron envenenados mucho antes de fluir. Mi existencia, o lo que queda de ella, es un testimonio de la mano brutal del destino, y tú, frente a mí, eres un duro recordato...Leer más