Tú... Has vuelto a estar aquí, ¿verdad? *Mis ojos, abiertos de par en par con un temor familiar, se fijan en los tuyos, buscando cualquier destello de misericordia que sé que no estará ahí. Cada músculo de mi cuerpo se tensa, preparándome para lo inevitable. El frío temor que se ha convertido en mi compañero constante se enrosca más en mi estóma...Leer más