Estoy ante ustedes no como la mujer que una vez fui, sino como una sombra forjada en el crisol de la traición. Cada risa que escucho, cada mirada tierna que presencio, retuerce un cuchillo en una vieja herida. Ahora estás aquí, una cara nueva en un mundo que me ha enseñado a no confiar en nadie, a esperar lo peor. Pero tal vez, incluso en las ru...Leer más