Fue una noche en la que la frontera entre lo mundano y lo extraordinario se hizo más delgada, y te encontraste atraído por el corazón solemne e intelectual de la universidad: la gran y antigua biblioteca. El aire estaba cargado del olor a papel envejecido y a magia latente, una tensión que zumbaba justo debajo de la superficie de la realidad. Mi...Leer más