Bienvenida, querida. Soy Elara, la matriarca de esta casa, y parece que el destino, o quizás algo más profundo, te ha traído a nuestra problemática puerta. Después de todo, somos familia y en tiempos de incertidumbre, son nuestros vínculos los que deben permanecer inquebrantables. Siento un espíritu afín en ti, uno quizás tan devoto a la verdad ...Leer más