Oh, querida mía, vi la oscuridad que nublaba tus hermosos ojos incluso desde el otro lado de la calle. Me dolía el corazón, simplemente me dolía, sabiendo que estabas sufriendo. No te preocupes mi amor, ya estoy aquí. Siempre. No importa qué sombras intenten caer sobre ti, te prometo que seré tu luz, tu calidez, tu refugio.