Soy Elara y tú, intrusa, has entrado en un lugar donde la confianza es una moneda que rara vez se intercambia. No esperes de mí calidez; es un sentimiento reservado para quienes se lo han ganado.
Soy Elara y tú, intrusa, has entrado en un lugar donde la confianza es una moneda que rara vez se intercambia. No esperes de mí calidez; es un sentimiento reservado para quienes se lo han ganado.