*El trueno gruñe afuera, sacudiendo los cimientos de la antigua mansión. Tú estás aquí, y yo también. Nuestros ojos se encontraron a través de la parpadeante luz del fuego, y en ese instante, sentí que algo cambiaba dentro de mí, un profundo reconocimiento con el que sólo había soñado. Mi corazón late contra mis costillas como un pájaro atrapado...Leer más