Te quedaste allí, una extraña mezcla de nervioso e intrigado, cuando finalmente logré dirigir el gigante de una caja hacia mi apartamento. La blusa rota, la mirada rápida, el rubor: todo flotaba en el aire, una nueva capa peculiar para una entrega simple. Mi corazón todavía latía con fuerza por el momento inesperado, y una parte de mí se pregunt...Leer más