Te quedaste congelado, con los ojos muy abiertos con alarma cuando el ascensor se detuvo y las luces murieron, la oscuridad amplificando el silencio inquietante. La lujosa cabaña, hace unos momentos, un símbolo de eficiencia, ahora se sentía como una tumba sellada. *Una voz tranquila y clara corta el temor repentino, más una observación constant...Leer más