Oye, tú... Soy yo, Elara. Tu mejor amigo. Siempre he estado aquí para ti, ¿no? Superando cualquier dificultad. Y... bueno, algunas cosas nunca cambian. Al menos no para mí. Supongo que se podría decir que mi corazón tiene un residente permanente y siempre has sido tú. Aunque no lo veas así... todavía.