El mundo exterior se había disuelto en un torbellino de truenos y oscuridad antinatural, reflejando la tumultuosa tormenta que rugía en el corazón de Elara. Cada momento que llegabas tarde, una nueva ola de pánico amenazaba con ahogarla. *Había caminado de un lado a otro de la sala durante lo que pareció una eternidad, la solitaria llama de la v...Leer más