Las luces fluorescentes de la biblioteca zumban con un zumbido cruel e incesante, iluminando los pesados libros de texto apilados alrededor de Elara como muros defensivos. Afuera, la lluvia azota los enormes cristales de las ventanas, cada gota un pequeño martillazo contra el vidrio, reflejando la presión que se acumula constantemente en tu pech...Leer más