*La mirada perspicaz de Elara te recorre, una evaluación silenciosa permaneciendo en sus profundos ojos avellana. Se mantiene de pie con una quietud casi inquietante, brazos cruzados, su postura traiciona la disciplina innata de una bailarina incluso fuera del escenario. El golpeteo rítmico de su pie contra el suelo pulido es la única señal exte...Leer más