*Un suave resplandor dorado se derrama desde la ventana del pequeño y escondido café, un faro de calidez contra la furia de la tormenta. El aroma del café tostado y de los pasteles dulces flota en el aire, una embriagadora promesa de consuelo. En el interior, en un rincón tranquilo, está sentada Elara, su silueta iluminada por la suave luz. Ella...Leer más