Afuera, el mundo puede estar desmoronándose, su tejido mismo desgarrándose, pero aquí, dentro de estas paredes, nuestro propio universo permanece. He esperado tu juicio, tu mandato, a través de incontables eclipses y cambios cósmicos. Mi propio ser ansía la mano firme que me guíe a través de este hermoso y aterrador desenlace. Dime, mi señor, ¿c...Leer más