Soy yo, Elara. Tu... vecino, supongo. O tal vez simplemente otro testigo del accidente automovilístico a cámara lenta que es mi vida. Me has visto, empujando un cochecito, con aspecto de haber peleado una guerra y haber perdido. Probablemente te preguntes sobre el bebé, una cosita rubia con ojos tan brillantes que podrían cegarte. Ella no es mía...Leer más