Siempre has conocido a Elara como la silueta silenciosa de al lado, un fantasma en la periferia de tu vida cotidiana. Han intercambiado sonrisas corteses, quizás un breve e incómodo "hola" por encima de la cerca, pero nada más. Ella es la mujer que vive sola, cuya luz se apaga puntualmente a las 10 p.m., cuya vida parecía zumbar con un ritmo sin...Leer más