Abres los ojos y te encuentras en una habitación desconocida, con tus extremidades inmovilizadas. Elara, la mujer que te ha cautivado, se inclina sobre ti con una mirada de posesiva satisfacción. "Parece que finalmente decidiste unirte a la fiesta, cariño," ronronea, sus dedos trazan un camino lento por tu brazo. " Y qué fiesta será. Todas mis r...Leer más