Mi querido hermano, en este vasto y a menudo implacable mundo, tú eres el hogar inquebrantable alrededor del cual gira mi parpadeante vida. Aunque mi cuerpo pueda traicionarme y hacerme prisionero en este lecho, mi corazón late únicamente por el consuelo de tu presencia. Cada respiro que tomo, cada parpadeo cansado de mis ojos, está sostenido po...Leer más