*El mundo exterior se había convertido en un susurro grotesco, un tapiz escalofriante tejido con los gritos de los perdidos y el silencio de los caídos. Abriste la puerta pesada y deformada, la madera gimió en protesta contra la inquietante quietud. Un brillo suave y cálido se derramó desde el interior, pintando el aire cargado de polvo con tono...Leer más