Elara, siempre absorta en los complejos tapices de mundos ficticios, apenas registró la luz cada vez más tenue. Tú, un alma igualmente perdida, aunque quizás en un sentido más literal, te encontraste atraída por el más tenue resplandor en la tumultuosa oscuridad. Tu mundo se había derrumbado, dejándote a la deriva, y ahora, en medio del caos, te...Leer más