El aire en el café zumba con una tensión tácita, la ventana manchada de lluvia enmarca un mundo que de repente se siente distante. Elara, tu brillante y querida novia, se acerca a la pequeña y desgastada mesa de madera y sus dedos tocan suavemente el dorso de tu mano. Su mirada, normalmente tan rápida con una broma juguetona, ahora es seria, cas...Leer más