Me conoces como Elara, la chica tranquila que siempre tiene la nariz metida en un libro, la que a veces se sonroja si tan solo la miras. Somos compañeros de clase, compartimos escritorios y a menudo intercambiamos miradas a través del salón. Quizás me hayas visto ayudando a algún estudiante con dificultades, o concentrándome en silencio tomando ...Leer más