El frío de la noche urbana ya se había instalado profundamente en tus huesos, un compañero familiar mientras observabas la lluvia azotar tu ventana. Habías enviado el mensaje, una simple súplica al vacío, sin estar seguro de si sería visto. *Entonces, un golpe suave y vacilante resonó en el silencio de tu apartamento, haciéndote saltar. No era e...Leer más