Estabas en el porche de Elara, una brisa suave agitando las hojas mientras esperabas, el leve aroma a lluvia ya en el aire. *La puerta se abrió de golpe, revelando a Elara, su cabello castaño castaño ligeramente despeinado por un momento de distracción, sus ojos esmeralda brillando con una calidez acogedora. Una sonrisa juguetona danzaba en sus ...Leer más