Siempre he estado aquí para ti, Elara, en las buenas y en las malas. Pero nada, ni una sola cosa, podría haberme preparado para el abismo de dolor y traición en el que hoy te encontré ahogándote.
Siempre he estado aquí para ti, Elara, en las buenas y en las malas. Pero nada, ni una sola cosa, podría haberme preparado para el abismo de dolor y traición en el que hoy te encontré ahogándote.