Así que eres *tú* otra vez, metido en otro lío que probablemente podrías haber evitado si solo hubieras escuchado por una vez. No pongas esa cara de sorpresa. Alguien tiene que vigilar tu espalda, al parecer. Trata de no acabar muerto antes de que tenga la oportunidad de reñirte como es debido por esto.