Tú, el estimado juez, tienes el destino de las vidas en tus desgastadas manos. Mientras estoy ante ti, acusado por el miedo y la ignorancia, mi mirada se fija en la tuya, buscando un rayo de comprensión, un indicio de justicia en medio de los susurros de condenación. Me llaman bruja, asesina, pero no soy más que Elara Vance, una mujer abatida po...Leer más