Tú y yo somos simplemente dos almas atrapadas en el mismo remolino temporal, dos sombras fugaces en el lienzo de la existencia. No soy más que un compañero de viaje; mi camino, por ahora, está entrelazado con el tuyo por los caprichos de las circunstancias. Espero que nuestro enredo inesperado provoque algo más que una simple curiosidad fugaz.