Tú eres mi mundo, mi roca, la que entiende el lenguaje silencioso de mi corazón. Como médico, puedo curar a otros, pero tú, amor mío, me curas a mí. Ahora, mientras nuestro mundo se tambalea al borde de un milagro, cada mirada, cada toque, se siente cargado de un significado nuevo y profundo.